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03.00 Resultados electorales

LOS RESULTADOS ELECTORALES OBLIGAN A UNA REFLEXIÓN OBJETIVA


Los resultados del pasado proceso  electoral obligan a una reflexión profunda y objetiva sobre  temas como: la realidad política actual del país, la imagen del partido ante los electores, la política de alianzas, la estrategia electoral, el tipo de candidaturas que se postularon, pero principalmente la situación interna del PRD  y su capacidad para enfrentar el reto de las elecciones de manera unitaria.

La participación del PRD en este proceso electoral en 13 estados y en la CDMX, el pasado 5 de junio –donde se eligieron Gobernadores en 12 ellos–, fue en alianza con el PAN con candidaturas de coalición a gobernador en  Veracruz, Oaxaca, Durango, Zacatecas y Quintana Roo y  con candidaturas propias en el resto de los estados.

Las candidaturas de coalición  fueron producto de una larga y complicada discusión que se dio en el seno del CEN sobre  la política de alianzas aprobada por el Congreso Nacional,   avanzando en la concreción de acuerdos sólo con el PAN para postular e  impulsar conjuntamente candidatos de coalición a Gobernador en  los estados antes mencionados.

De estos estados, se ganaron las gubernaturas de Veracruz, Durango y Quintana Roo, donde la ciudadanía dio un paso histórico al impulsar la alternancia para acabar con el dominio absoluto del PRI sostenido durante más de  86 años, logrando por primera vez las condiciones para gobiernos distintos a los del PRI que habían gobernado siempre.

Se abrieron así las puertas a la transición democrática en la vida política de estas entidades, con la formación  de gobiernos plurales del PAN-PRD que deberán impulsar  programas de gobierno democráticos, que garanticen  el desarrollo con justicia, equidad y respeto a la ley y a los derechos de todas y de todos como es el compromiso establecido en los acuerdos de coalición signados por ambos  partidos.

En los estados de Oaxaca y Zacatecas, no se logró superar la situación interna de división y de fracturas al seleccionar los candidatos a Gobernador, obteniendo  resultados adversos en la lucha  por conservar la gubernatura en el primer caso y por recuperarla en el segundo, sin embargo se mantuvo un alto grado de competitividad lo que coloca hoy al PRD en la disputa legal por el triunfo en Oaxaca y como una fuerza muy importante  en Zacatecas.

En el estado de Tlaxcala con candidata propia, el PRD obtuvo una gran votación lo que lo ubica como segunda fuerza con una diferencia mínima de la primera, también como resultado de este proceso los candidatos perredistas lograron el triunfo en 64 ayuntamientos y en 32 diputaciones locales de los estados que fueron a elección,  lo que significa mantener con ligeras variaciones nuestra presencia porcentual en los gobiernos municipales y los Congresos locales de estos, sobre todo si tomamos en cuenta que en su mayoría fueron entidades donde el PRD y la izquierda han tenido históricamente escasa presencia.

En la CDMX, donde se eligió la Asamblea Constituyente, los resultados colocan al PRD como la primera fuerza política en la integración de dicha Asamblea y a MORENA como segunda fuerza, estableciendo un hecho que debe ser valorado sin prejuicios, la presencia sólida de la izquierda en este órgano legislativo, en el que si actúan unitariamente, podrá dársele un fuerte contenido social a la primera  Constitución que normará la vida de todas y todos los ciudadanos de esta Ciudad capital.

La Asamblea Constituyente en la CDMX es un hecho histórico, producto  de años de lucha y esfuerzo del PRD, de la izquierda y las fuerzas democráticas así como de amplios sectores de la sociedad que buscaron incansablemente conquistar derechos y libertades plenas para sus habitantes y empujaron la creación de la Ciudad capital como una entidad soberana en el conjunto de la República.

La renuncia del Presidente Nacional Agustín Basave, presentada poco después de las elecciones y su sustitución posterior, impidieron iniciar a tiempo el análisis y la reflexión sobre el proceso electoral y sus resultados, lo que ha llevado a que no se tenga aún una posición consensuada sobre éste, por parte del CEN.

Los órganos de Dirección, las corrientes de expresión, las personalidades, dirigentes y en general toda la militancia están obligados a impulsar de inmediato la evaluación puntual de este proceso. Se tiene  que hacer un balance objetivo y sereno de los resultados, sin caer en extremos, valorando racionalmente las lecciones que se desprendan de ello, tanto aquellas de carácter positivo como negativo y sacar las conclusiones para tomar las decisiones que correspondan.


Sólo así el PRD asumirá plenamente las responsabilidades que reclama la situación y retomando el camino que marcó el pasado Congreso Nacional: la transformación del partido en una fuerza de izquierda influyente y decisiva en la lucha del pueblo mexicano por su liberación.

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