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06.05 Empleos formales en México

Empleos formales en México durante 2013-2016


Alberto Carreto Nieto*

El mercado formal de trabajo en México [1], entendido como la afiliación de trabajadores ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), representa el total de personas que trabajan en el sector privado con prestaciones de ley, como la seguridad social. Este mercado mostró un crecimiento sostenido en el periodo 2013-2016, con una afiliación anual promedio en el país de aproximadamente 639 mil trabajadores.

En el último año se logró la histórica cifra de 732 mil 591 personas dadas de alta, acaso 202 empleos más que en 2010 [2] cuando se dieron de alta 732 mil 389 trabajadores. No obstante, este desempeño de la afiliación de trabajadores prosigue su expansión de forma inercial con respecto a los años previos de 2010-2012, cuando se registraron en promedio 685 mil personas por año (véase gráfica 1).


Los sectores económicos que más empleos formales aportaron fueron la industria manufacturera con casi 817 mil personas, los servicios para empresas, personas y el hogar con más de 613 mil trabajadores y, en tercer lugar, las actividades comerciales con casi medio millón de empleos. 
Por su parte, las industrias extractivas han sido el sector con la mayor reducción del empleo formal, debido a la disminución de inversión gubernamental  en el sector petrolero de los estados de Tabasco, Campeche y Veracruz (véase cuadro 1).



Si bien estos resultados no son magros, el desempeño de la economía mexicana no es suficiente para cubrir al total de personas que se han incorporado a una ocupación remunerada en condiciones de formalidad laboral durante los últimos cuatros años. Un trabajo del Dr. Chunga (2009) indicó que el PIB nacional debía crecer al 4.5 por ciento anual para absorber al 85 por ciento de la población que se incorpora económicamente cada año.

En este sentido, la población trabajadora se ha incrementado en aproximadamente 3.3 millones durante 2012-2016, pero se generó una brecha de 800 mil trabajadores nuevos sin seguridad social, más los previamente existentes. Aunque no todas las personas incorporadas al mercado de trabajo son remuneradas y subordinadas, la diferencia muestra el reto  gubernamental sobre el conjunto de la población que se incorporó a trabajar de la forma que sea (véase cuadro 2).


Los empleos de baja calidad salarial prevalecen en el conjunto de las personas dadas de alta como trabajadoras ante el IMSS en los años que abarcan del año 2013 al 2016. Los trabajos formales registrados en el rango de uno a tres salarios mínimos mensuales de ingreso contribuyeron, de forma considerable, en el conjunto de empleos afiliados en este periodo.

En total, 1.4 de los 2.5 millones de empleos acumulados durante estos años fueron dados de alta en el rango de más bajos ingresos. Estas cifras indican que el 54.9 por ciento de las personas registradas se incorporaron en condiciones de precariedad laboral en el cuatrienio de análisis (véase gráfica 2).



Los datos estadísticos sobre la generación de empleos por tamaño de empresa destacan una baja participación de los micro, pequeños y medianos (PyME’s) establecimientos durante los cuatro años de observación. Sin embargo, las cifras del Directorio Económico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del Inegi indican que el 98.8 por ciento de los establecimientos registrados ante esta institución tienen de uno a cincuenta trabajadores (véase gráfica 3). 





Zoom laboral año 2016

La Ciudad de México ocupó el primer lugar en afiliación de empleos a nivel nacional durante 2016 con más de 130 mil empleos, debido principalmente a los servicios profesionales y técnicos, así como al sector de la construcción. Esta entidad estuvo secundada por Nuevo León y Jalisco con 76 mil 771 y 73 mil 368 empleos, respectivamente.

Los tres estados con mayor reducción en el empleo formal fueron Veracruz, Tabasco y Campeche, quienes de forman conjunta perdieron casi 55 mil trabajos en el año 2016, debido a la menor inversión en actividades petroleras: se ha reducido el personal en el sector de la construcción, exploración y explotación de crudo, transporte por agua, entre otros.


En resumen, la evolución del empleo formal en el sector privado en México durante los últimos cuatro años muestra claroscuros en varios sentidos: se ha afiliado a 2.5 millones de trabajadores ante el IMSS, un importante número de personas fueron dadas de alta en condiciones de ingreso precario, la cobertura no fue suficiente para absorber formalmente a todas las personas que ingresaron a trabajar y prácticamente los micronegocios y pequeñas empresas contribuyeron muy poco a la formalización del empleo.

Hay regiones que muestran gran dinamismo en el empleo manufacturero como es la zona del Bajío, donde las empresas automotrices se han instalado en años recientes y los casos de Nuevo León y Baja California, que abastecen de diversos productos  de consumo final al mercado estadounidense, pero enfrentan un escenario de incertidumbre ante una posible guerra comercial con dicho país.

Por otra parte, la región del Golfo de México enfrenta una importante crisis en la generación de empleo debido a que el sector de los hidrocarburos realiza actividades en la economía regional, y el gobierno federal ha decidido reducir sus niveles de inversión en espera de que el sector privado desempeñe un papel más activo a través de las concesiones de bloques petroleros.



* Tiene maestría en Gobierno y Asuntos Públicos en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, México.

[1] Excluye trabajadores del propio IMSS.
[2] Año en que se recupera el mercado laboral en México después de una pérdida de 677 mil empleos entre noviembre de 2008 y julio de 2009.

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