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02.09 Dólares, Petróleo y Perspectivas para México





El precio del dólar en la Ciudad de México alcanzó el 20 de enero de 2016 un nuevo máximo histórico al ubicarse a la venta hasta en 19.00 pesos por dólar en Banamex (Forbes, 2016). Si consideramos que al tomar posesión el actual gobierno federal la divisa estadounidense se situaba en aproximadamente los 12.95 pesos por dólar, tenemos que en lo que va de la administración, la moneda mexicana ha sufrido una devaluación cercana al 70 por ciento, a pesar de las intervenciones del Banco de México en las cuales llega a ofrecer hasta 400 millones de dólares cuando el peso se deprecia más de 1.5% por día. 


Por otro lado, el precio del petróleo el cual a principios de 2012 oscilaba en los 125 dólares, se situó al 20 enero de 2016 en 18.90 dólares por barril, 105 dólares menos en 4 años y tan sólo 8 dólares por arriba del precio de producción de algunos campos activos de acuerdo a información proporcionada por Petróleos Mexicanos. 



Para dimensionar este impacto diremos que por cada dólar que cae el precio del barril de petróleo, recorta aproximadamente 300 millones de dólares a la recaudación de la Secretaría de Hacienda. (Financial Times, 2014). 

El panorama no es alentador para México por cinco razones:

1) La política de producción petrolera de Arabia Saudita, la cual está inundando el mercado con excedentes de petróleo, sin visos de cambiar, lo que aunado a los desacuerdos entre los principales miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) parecen no poner fin al declive de los precios;

2) China está intentando girar su economía desde un modelo de crecimiento centrado en las exportaciones y la inversión, hacia otro más orientado al consumo privado, la “nueva normalidad” es un cambio estructural en su modelo de crecimiento, con lo que necesitará menos petróleo y ello reforzará la tendencia descendente del precio del hidrocarburo. Se estima que para este año el país asiático crezca 7 por ciento y diga adiós a las tasas de crecimiento de dos dígitos. La situación se complica por la incertidumbre presente en el resto de los países emergentes, muy castigados a su vez por la caída del mercado de las materias primas. 

3) El incremento en la oferta de petróleo de los estadounidenses fue impulsada por técnicas de extracción más eficientes “Fracking”. Datos del gobierno de ese país reflejan que la producción estadounidense de crudo estaba en 5 millones de barriles al día en 2008, y actualmente supera los 8.8 millones. La misma fuente reveló que los Estados Unidos produjeron un promedio de 9.35 millones de barriles al día en octubre, impulsando el exceso de oferta del mercado petrolero. 

4.) Levantamiento de sanciones económicas a Irán, al cumplir con el acuerdo nuclear con Occidente, se teme que Irán profundice la sobreoferta pronto. 

5.) La fortaleza del dólar. Estados Unidos es el mayor importador mundial de petróleo del mundo por lo que es más susceptible a los vaivenes del precio del hidrocarburo. El hecho de que el dólar sea la moneda en la que se cotiza el petróleo provoca una relación inversa entre estos dos, pues al bajar el precio del petróleo el dólar se fortalece y viceversa. Si tomamos en cuenta que los esfuerzos de este país se han direccionado a buscar “energías menos contaminantes” y a reducir sus importaciones, no vemos en el futuro muy diferente para la economía global en los próximos años.